Iluena

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Tu negocio

Se adapta a cómo trabajas, no al revés

Unos negocios dan hora con alguien en concreto. Otros, mientras quepas. Iluena hace las dos.

El cliente elige con quién

Cada profesional tiene su columna, sus servicios y su horario.

Barberías y peluquerías con equipo, clínicas con varios doctores, estudios de tatuaje.

Solo importa que haya sitio

Dices cuántas personas caben a la vez y la franja que se llena deja de ofrecerse sola.

Salas con varias camillas, boxes de entrenamiento, clases y talleres.

«Ya, pero en mi negocio…»

Seis pegas de siempre, y lo que se ve en pantalla.

«Ana solo hace color, y los martes libra.»
Su horario es suyo. Nunca se ofrece una hora que no puede coger.
«La primera visita es una hora; la revisión, veinte minutos.»
Cada servicio aparta exactamente su rato.
«Cierro dos semanas en agosto.»
Lo marcas una vez y esos días dejan de existir.
«Se me acaba de caer la cita de las cinco.»
Esa hora se le ofrece al primero de la lista de espera.
«¿Y si dos personas cogen la misma hora a la vez?»
No pueden. Lo impide la base de datos, no una comprobación.
«No quiero dar la brasa a mis clientes.»
Iluena tampoco. Todo viene apagado y lo enciendes tú.

Sin letra pequeña

Iluena abre pronto

Los primeros negocios entran uno a uno y por orden, con la agenda ya montada y lista para dar horas desde el primer día.

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